20/8/10

Arcade Fire vs. Sufjan Stevens


Why indie sucks in 2010 (Parte 2)


Ustedes saben como de vez en cuando aparece algún trabajo musical que es imposible para toda una comunidad ignorar, y el cual entonces más bien genera una cadena inagotable de comentarios y reacciones hasta el punto que se vuelve casi frustrante pensar en él. Así ha sido más o menos para mí la salida del tercer álbum de Arcade Fire, con su alta expectativa por el retorno de la banda, su serie de conciertos suburbanos, sus ocho portadas diferentes, su "universal acclaim", su webcast desde el Madison Square Garden, sus desmesuradas apreciaciones sobre salvar al rock, su headlining en Lollapalooza y por supuesto........ su aparición como álbum #1 en Billboard. Así es, con 3 años de espera y meses anticipando la salida del disco, los canadienses logran la increíble tarea de colocar al indie rock en la cima de la música popular estadounidense, ahí entre Eminem y Avenged Sevenfold, todo ésto debido por supuesto a una excelente utilización de los medios de promoción masiva que tienen a disposición y que mencionábamos antes. Incluso no es nada que no había alcanzado Vampire Weekend en enero con una buena serie de apariciones en televisión nacional, y hasta The National y LCD Soundsystem se han logrado colar en el Top 10.
Entonces, para éste género o por lo menos concepto o idea de hacer música que se ha popularizado tanto ¿Adónde quedó aquel Sufjan Stevens con sus hiper-ambiciosos proyectos de hacer un álbum por cada estado americano, su deseo de justamente de llegarle a un público masivo, pero también su frustración y crisis creativa por la poca importancia que ha llegado a tener, en un contexto de descargas de música masivas y banales, el hecho de sacar un disco? Pues según descubrimos esta mañana, Sufjan Stevens habría elegido su lugar en este 2010, en el lanzamiento sorpresivo y de la nada de un EP de 60 minutos (encuéntrenle la lógica a eso) que se puede escuchar gratis en el bandcamp del artista y descargar por la suma de 5 dólares. Así es, Sufjan Stevens no parece querer pertenecer ahí arriba con los dioses del indie que dominan los charts, pero más bien en la plataforma de promoción de música digital, junto con aquellos artistas sin suficiente exposición al público que se ven obligados a colgarse del ideal DIY de éste sitio para intentar ganar popularidad. Y dicho sea de paso, es la plataforma de promoción que utilizan muchos de nuestros músicos ticos que no tienen la posiblidad de firmar con disquera alguna. Entonces sí, el hombre que hace un año cuestionaba toda la idea de seguir haciendo música está de vuelta, y parece haber encontrado su lugar en..... bandcamp. Digiramos eso un momento.
Y ahora entremos en un pequeño análisis musical y conceptual de lo que son éstos recientes lanzamientos. El The Suburbs ve el abandono de aquellos arreglos multiinstrumentalistas de contrapuntos energéticos y estructuras complejas de los anteriores discos de Arcade Fire, para dar lugar a grabaciones mucho más relajadas con mayor espacio para la reflexión y un "songwriting" mucho más clásico. Así como toda la metáfora sobre el retorno a los suburbios que rodea éste álbum es una declaración de nostalgia, humildad, abandono de los sueños de antaño, cuando ésta banda nos tenía acostumbrados a temas mucho más elementales de muerte, catástrofe, depresión, hasta alguno que otro sutil mensaje político. Y del otro lado, está Sufjan Stevens llevando su música cada vez más hacia lugares inexplorados. Juntando sus ambiciosas composiciones acústicas y excesivos arreglos orquestrales con sonidos de música electrónica experimental y conglomerados instrumentales más inspirados en el free jazz que otra cosa. Y por supuesto titulando su EP All Delighted People, con sus lamentos distópicos de "And what difference does it make, If the world is a mess", frente al modesto ideal de The Suburbs. Eso para un discreto lanzamiento sin promoción alguna, hasta ahora sin formato físico y que sólo se encuentra en internet. Cuando los que dominan el mundo de la música ahora sólo tienen interés en retratar el conformismo suburbano en el que han caído.
Por supuesto que todo ésto no es ni bueno ni malo, simplemente es lo que es. Ambos discos son de muy buena calidad, sin tampoco llegar a alcanzar la trascendencia que tuvieron musicalmente Funeral (2004) y Illinois (2005) en nuestro pequeño mundo del indie rock. Pero igual es interesante ver como las grandes personalidades de éste género son capaces de abordar sus lanzamientos de formas casi totalmente opuestas, logrando así alcanzar una importancia notable en el panorama socio-cultural de la música en el 2010.


- Pierre Lestruhaut

No hay comentarios:

Publicar un comentario