19/8/10

Gigview: Vivian Girls, Jens Lekman


Why indie sucks in 2010


Debería empezar el “Gigview” sobre las presentaciones de Vivian Girls, Jens Lekman, The Blow y un grupo francés poco relevante en el marco del Colors Music Estival en el Nouveau Casino de París con una muy pequeña y banal interrogante. ¿Cuál es el futuro de la música? No, mejor algo mucho más insignificante que eso ¿Cuál es el futuro de la música rock/pop? No, mejor algo que sea verdaderamente intrascendente y que sólo le importe a aburridos y solitarios bloggers ¿Cuál es el futuro del indie rock/pop?
En ésta de serie de conciertos en la calle Oberkampf, estaban presentes primero la girl-band de Brooklyn que para cualquiera que las conozca sabe que va a asistir a un show donde se está reviviendo el DIY ethos de finales de los 70’s, la distorsión y efectos de pedal de los 80’s y el sonido general del lo-fi de los 90’s. Llevemos la cuenta: Pasado 1, Futuro 0. Después pudimos ver a Jens Lekman especie de singer-songwriter sueco con líricas románticas y melancólicas ancladas en el twee pop de los 80’s/90’s, melodías de guitarra inspiradas del pop de los 60’s y por supuesto el enorme uso de samples principalmente de arreglos orquestrales que se encontró en algún LP de algún artista pop de los 60’s. Pasado 2, Futuro 0. Y si se revisa el resto de las bandas que participaron en el Estival y que no pudimos ver, vamos a encontrar a Gonjasufi, The Strange Boys, Girls, Au Revoir Simone y Tame Impala que entre todos juntos probablemente no dejan botado ningún género o movimiento pasado relacionado con la música indie. Pasado 3, Futuro 0.
Es cierto, hasta ahora no he hecho parecer a Vivian Girls y Jens Lekman como actos interesantes, pero bueno ésa es la dura tarea de el que elige hacer una reseña sobre música no-experimental. Y el atractivo de éstos dos proyectos tampoco está en el hecho de que entre tanta referencia al pasado uno tiene que llegar a la sencilla conclusión de que la música de antes era mucho mejor o que en el mundo del indie rock ya no hay nadie con creatividad para dar impresión alguna de que hay evolución con mira hacia adelante en el género y que entonces todos debemos quedarnos en una profunda admiración por el pasado.
Si bien Vivian Girls, en su disposición de trío de rock con canciones simples, sus pavas a lo 60’s pop y su vestimenta punk, hace un excelente trabajo de retomar, quebrar y juntar aquellos detalles interesantes de la música del pasado, también logran en el contexto del indie rock de cambio de década no sólo probablemente influenciar a algunos de los más obvios y uniformes revividores del indie rock, pero también separarse de ellos y de la uni-dimensionalidad de muchos de los “movimientos” inventados en los últimos años. Ya sea shitgaze, chillwave, blisswave o cualquier otro término ridículo que se vaya a inventar en los años a venir, siempre da la impresión que las Vivian Girls están muy por encima de todo eso, aún más cuando las presentaciones en vivo de la banda parecen ir evolucionando de manera interesante, en cuanto hay un mayor abandono de las estructuras simples en las canciones por una mayor libertad principalmente para la guitarrista Cassie. Tampoco es que toda banda tenga que mostrar una evolución necesaria en su sonido, a veces mantener una constancia en el nivel de las canciones es más que suficiente, pero siempre es bueno ver a algún proyecto tomar ciertos riesgos.
Algo que probablemente Jens Lekman no hace ni tampoco se molesta en reconocer como lo había hecho en su blog citando a Jonathan Richman luego de la salida de Night Falls Over Kortedala: “So if you liked that, you'll love this”. A pesar de ello, Jens Lekman ha creado en su carrera un sonido que le es verdaderamente único, un sonido que trasciende las épocas y que suena atemporal, por más cliché y gastada que esté la idea de la atemporalidad. Pero cuando uno se mantiene estrechamente unido a un concepto, uno puede llegar al punto de desafiar a la categorización. Porque Jens logra montar un concierto en donde lo acompañan siete otros músicos y en donde es capaz de recrear su viaje melódico por el pop orquestral de antes ya sea con la ayuda de samples en una laptop, de las multiinstrumentalistas que lo acompañan o simplemente por sí solo con una guitarra y la ayuda del público. Todavía no me he encontrado con alguien que sea capaz de reconextualizar de una forma tan directa a través del uso de los samples, música del pasado en el marco del ya mencionado indie rock/pop del nuevo milenio.
O alguna banda de chicas que a los dos años de su debut ya se siente como una banda veterana. O cualquiera de las demás bandas en el Colors Music Estival que también han logrado a su manera y con resultados variados apropiarse de un sonido, de una idea, de un concepto que los hace únicos, aún en éstos tiempos en donde se siente que casi todo se ha inventado.


- Pierre Lestruhaut

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