18/12/10

Top 10: Discos del 2010


SPOILER: Girl Talk no lo logró


Siempre sentí que había algo de una cierta pretensión en hacer una lista de mejores discos, como una especie de sentimiento que quien hace la lista se cree superior a quienes la leen y que éstos no saben nada y por ende tienen pocos argumentos para contradecir. Puede sonar extraño, pero siempre tuve esa impresión. Por eso quiero dejar claro que ésta es una lista muy personal y representa sólo los pocos discos que me marcaron en el último año y que llegaron a mi pequeño radar musical compuesto de tres webzines, unos cuantos blogs, un par de podcasts semanales y metacritic. Estoy seguro de que hay una gran cantidad de discos buenos que no descubrí o no escuché lo suficiente y que en un par de años probablemente ésta lista sea muy diferente.
Pero bueno, en éste momento uno tiene claro de que lo marcó en el año, y en realidad compilar ésta lista fue realmente sencillo. Incluso pensaba que escribir sobre diez discos en poco tiempo iba a ser imposible, pero cuando uno tiene tan gran afinidad por algo, la tarea se vuelve muy fácil, y ésto me demostró cuanto me gustan cada uno de éstos lanzamientos.



10. Grass Widow - Past Time
[Kill Rock Stars]

Hace unos meses, cuando salió el segundo LP de Grass Widow tenía ganas de hacer un review en forma de compilación de referencias hacia otras bandas que se hicieron otros reviews de Past Time, para en cierta forma revelar la uniformidad de las demás bandas con las cuales se ligaba a Grass Widow. Lo que esperaba con esto por supuesto era ver que tanto se situaba a éste trío como una especie de riot-grrl revival, o que tanto se citaban a las demás all-girl-bands de los últimos años, o como lo resumen en Tiny Mix Tapes: “the Best Vivian Dum Dum Girls Coast”
Eventualmente, nunca publiqué nada pero sí me di a la tarea de leer muchos artículos sobre Grass Widow y sí descubrí cosas bastante interesantes. Y sí, prácticamente todos los artículos citan al movimiento riot-grrrl y a alguna girl-band reciente, pero todos los hacen con cierto grado de desprecio, resaltando más bien en que medida Grass Widow es capaz de en realidad distinguirse de éstos movimientos. Y sí, la razón por la cual lo logran es la misma para todos los críticos: las increíblemente sorprendentes harmonías que logran al cantar algo diferente las tres al mismo tiempo, y lo bien que se acopla a una base sencilla de punk-rock. Todo el mundo parecía estar de acuerdo en que ahí se situaba todo el atractivo de Past Time.
Lo que sí fue sorprendente fue ver que en Pitchfork, se recibió el disco con cierto recelo justamente por éste hecho, argumentando que le impedía alcanzar un nível lírico importante a la banda. Como si una banda de punk necesariamente tuviera que tener alguna trascendencia a nivel verbal o conceptual para pensar que es buena, y no fuera suficiente un trabajo tan novedoso en harmonías y texturas para ser aclamado.



9. Gonjasufi - A Sufi and a Killer
[Warp]

Casi todos mis discos favoritos de hip-hop están caracterizados por aquella vieja división creativa entre rimas y beats, entre MC’s y productores. Liquid Swords, Madvillainy y la más increíble y sorprendente copulación de rimas y beats que es Paul’s Boutique, tiene todos una muy estricta separación entre la parte vocal y la instrumental. A Sufi and a Killer es el inmenso salto hacia delante del hip-hop en su división vocales-beats en 2010. Gaslamp Killer es quien entrega los beats más extraños, eclécticos y oscuros que había escuchado en mucho tiempo y Gonjasufi completa la dosis de locura que es éste disco no sólo con su voz que ya caracterizé suficiente en artículos anteriores, pero con toda la exploración de su psique a través de las 19 canciones que conforman A Sufi and a Killer. Las letras de Gonjasufi respiran asociación libre por todo lado, pero tiene algo que no tienen los demás MC’s: su voz. No tiene la capacidad de rimar pero su voz le permite tal versatilidad, desde los rugidos en “SuzieQ”, hasta la suave y triste recitación en “Made”.
A Sufi and a Killer de verdad no tiene precedentes, y si bien los beats están lejos de lo que lograron los Dust Brothers, RZA y Madlib en los discos citados, hay que reconocer la inventividad y la variedad de los beats, así como lo irresistible de tener a un cantante como Gonjasufi sobrevolándolos.



8. The Walkmen - Lisbon
[Fat Possum]

“The Rat”, el primer sencillo de Bows + Arrows, segundo álbum de The Walkmen es para la opinión general, la mejor canción de The Walkmen. Apareció muy bien posicionada en varias listas de mejores de la década, es la única de la banda que tiene su propia página en Wikipedia y la única vez que pude verlos en vivo despertó mucho más entusiasmo en el público que cualquier otra canción de You & Me. Es la encarnación más enfurecida, tensa, desolada y perturbante (todo al mismo tiempo) que jamás se le haya visto a los neoyorquinos.
Sin embargo, también tiene algo que no encaja con lo que han venido haciendo desde You & Me. Como si la banda se hubiera hundido en una especie de búsqueda de un sonido mucho más pacífico y sereno, un sonido que les permitiría lograr hacer un álbum que valiera la pena de principio a fin. Tan bueno, que “The Rat” no tiene nada que hacer ahora en un concierto de The Walkmen a parte satisfacer a los que vinieron sólo a escuchar esa canción.
Su último álbum, Lisbon, es como una continuación de You & Me, probablemente no tan bueno, pero sí con una capacidad para desarrollar sonidos mucho más interesante. Lisbon tal vez no sea la experiencia principio a fin que es su predecesor, pero posee una gran cantidad de pequeños detalles musicales que lo hacen increíblemente absorbente, más allá de la producción vintage que les da el sonido característico. Como la guitarra en “Follow the Leader”, el riff de “Blue as Your Blood”, las trompetas en “Stranded”. Y por supuesto Hamilton Leithauser nunca había estado tan versátil, como si él fuera la voz del indie rock, a kilómetros de su estilo monótono en “The Rat”.



7. The New Pornographers - Together
[Matador]

2010 fue un año muy extraño para los grandes del indie rock. Enero y febrero dieron algunas decepciones, Spoon, Vampire Weekend, Yeasayer, y probablemente no fue hasta el quinto mes del año que recuperé la fe en una de las bandas que contribuyó a convertir al indie rock en algo masivo en la década anterior. Sabiendo que tenía muchas menos expectativas en ellos que en las que cité antes, ya que siempre he tenido mucho menos amor por Mass Romantic que por Kill the Moonlight o el debut de VW.
Pero como dije en mi propio review de Together, los canadienses liderados por A.C. Newman fueron capaces de grabar algo al nivel de sus mejores discos y haciendo las cosas prácticamente igual, sin pretensiones de pseudo-experimentación con distintos géneros, o de conceptualización del álbum detrás de una metáfora. Together fue simplemente, algunos de los músicos más talentosos de la escena independiente de Canadá haciendo lo que hicieron tan bien en Mass Romantic o Twin Cinema o incluso el debut solista de A.C. Newman: canciones con hooks que patean traseros. Sin importar que canción regular haya compuesto Dan Bejar y que no me motiva a bajar el nuevo disco de Destroyer, las de A.C. Newman aprovechan los recursos al máximo: las voces femeninas, la instrumentación no eléctrica y el momento correcto para tirar el hook, esos hooks que tuvieron a Together en “repeat” durante mucho tiempo y a The New Pornographers como una de mis bandas favoritas.



6. Deerhunter - Halcyon Digest
[4AD]

Sería interesante saber cuando Bradford Cox va a sacar un disco tal vez no malo, pero simplemente entre regular y bueno. Porque ya sea con Deerhunter o su proyecto como solista, la cuenta hasta ahora va en cinco discos extraordinarios en cuatro años (seis si se quiere contar Microcastle y Weird Era Cont. como separados). Sin embargo, las cosas algo cambian para Bradford Cox, no estamos hablando de reinvenciones al estilo Liars o Animal Collective, pero una especie de madurez en el tratamiento de sus canciones. Muy atrás quedaron los experimentos caseros de Cryptograms o del debut de Atlas Sound, o la necesidad excesiva de hacer los mejores pop tunes del año en Microcastle. Halcyon Digest es en cierta forma el final de la juventud para Deerhunter, porque ya no se mueren de ansias por ser escuchados, por ser diferentes, por transmitir algo, porque ya son estrellas del mundo del indie rock. Y todas las canciones en Halcyon Digest respiran una relajación nunca antes escuchada en Deerhunter, eso sí Bradford Cox nunca deja de hacer su propia remodelación del pop de los 60’s y shoegaze y dream pop, para hacer las mejores canciones del año, otra vez, simplemente dejó de ser ése joven salido de la adolescencia con ansias de ser escuchado. “Desire Lines” empieza con “When you were young, and your excitement showed, but as time goes by, does it outgrow?” cantada por Lockett Pundt con la mayor pasividad, suavidad y tal vez hasta aburrimiento.
Halcyon Digest es la mejor expresión musical que se haya hecho del aburrimiento, como repite Cox en algún momento: “You learn to accept, whatever you can get”.



5. Das Racist - Sit Down Man
[Mad Decent/Mishka/Greedhead]

¿Por qué la gente utiliza términos como “joke rap” o “hipster rap” para hablar peyorativamente sobre Das Racist? Paul’s Boutique no sería el clásico que es sin todas las rimas sin sentido y punch-lines grotescas, y “hipster rap” ha sido aplicado tanto a raperos con una visión más emocional del género como Cannibal Ox o el staff de Anticon, como a otros con una estética retro como The Cool Kids o Lupe Fiasco. Y sí, Das Racist están increíblemente llenos de punch-lines y también de referencias a una infinidad de cosas “hipsterish” de Grizzly Bear a Yeasayer hasta The Office y Seinfeld.
Pero al mismo tiempo, Das Racist están increíblemente conscientes de la etiqueta de “joke rap” que se les ha dado y son capaces de matarla durante todo el disco, ya sea en la repetición monótona de “We’re not joking, just joking we are joking, just joking we’re not joking” en “hahahaha jk?”, o en como arruinan sus frases intentando explicarlas como hacen con la referencia a Seinfeld en “rapping 2 u”.
Y en cuanto a los beats se refiere, algunos son verdaderamente buenos como los “synth wash” en “amazing” o el infeccioso sample vocal en “rapping 2 u”, y otros son verdaderamente mediocres. Pero Das Racist saben celebrar todos los más mediocres a su manera más humorística, como cuando cantan desafinadamente la melodía que compone el beat de “return to innocence”, o cuando se hartan de seguirle el ritmo al de “people are strange” y simplemente concluyen con “blablablabla… straaaange”. Es como si cada frase, cada expresión, cada intervención de los dos MCs en éste disco es una gran broma, y muchas no caen hasta la décima escucha y probablemente una gran cantidad ni siquiera las entendemos y es mejor googlearlas. Tan enormemente ridícula es la cantidad de referencias a la cultura popular que hacen éstos tipos.



4. Women - Public Strain
[Jagjaguwar]

Algunas cosas que una banda de indie rock pueden hacer con unas cuantas guitarras. Una muy linda y tradicional canción pop con una progresión de acordes simples. Utilizar una cantidad importante de reverb y feedback para hacer otra canción pop con una muy linda progresión de acordes y una mejor línea de bajo. Mandar a la mierda las canciones tradicionales y hacer una orgía de drones de más de 3 minutos. Emplear marcas de tiempo poco como 13/8 para tratar de hacer una canción pop un poco menos convencional. Hacer otra canción que tenga todo lo citado anteriormente. Tratar de hacer otra que sea relativamente punk, o por lo menos post-punk. Por qué no terminar una que tenga una melodía muy accesible tirándole por encima la mayor cantidad de distorsión que sea posible. O tal vez simplemente intentar de densificar todas las influencias indie-escas posibles en menos de 45 minutos. O mejor aún, hacer que la mejor canción del año sea un traslape incompresible de las mejores melodías que se les puedan ocurrir, y poner esa canción al final del disco. Y por último, pelearse en el escenario, terminar la gira abruptamente y dejar a sus fans en la incógnita de si algún día volverá a salir otro disco de la banda de indie rock más subestimada.



3. Kanye West - My Beautiful Dark Twisted Fantasy
[Def Jam]

El artículo escrito por Sasha Frere Jones el año pasado en el cual declaraba la muerte del rap, según él convertido a finales de la década, a nivel mainstream, en una especie de mezcla poco interesante de hip-hop con música de discoteca, quedando entonces los proyectos más creativos e interesantes a nivel relativamente underground para una base de fans fieles. Como Cuban Linx Pt. 2, o los mixtapes Freddie Gibbs.
My Beautiful Dark Twisted Fantasy es la respuesta que le da 2010 a ese artículo. No sólo es el mejor disco de rap del año, es probablemente el mejor disco de rap mainstream desde… ¿36 Chambers? ¿Paul’s Boutique? ¿De la historia? Por ahí tiene que estar.
My Beautiful Dark Twisted Fantasy es tan versátil en su capacidad de nutrirse de beats eclécticos e increíblemente innovadores, como todas las influencias de Kanye, así como de una serie de artistas colaboradores aportando desde una voz atractiva (Rihanna, John Legend), hasta de los mejores versos del año (Nicki Minaj en “Monster”, Pusha T en “Runaway”) que Ye sabe colocar perfectamente en el disco. Y el propio Kanye nunca había estado tan fino líricamente, con sus provocaciones egocéntricas en “Power” (“Tell ‘em Yeezy said they kiss my whole ass”), sus punch-lines ridículamente geniales (“Put the pussy in a sarcophagus”), e incluso una visión más humilde y humoristica de su personalidad y egocentrismo en “Runaway”.
Kanye parecía estar enterrado después de 808’s and Heartbreak ¿Cómo diablos se pasa de ser uno de los mejores productores del juego al principal espónsor del auto-tune? “Lost in the World” es como la respuesta a la resurrección de Kanye, es en donde él se da cuenta como Bon Iver, un artista indie-folk, utilizó mucho mejor el auto-tune que él, y no se avergüenza de celebrarlo sampleando esa canción y convirtiéndola en una dance-party y una especie de catarsis auto-tunesca.
Éste es el disco de Kanye que todos queríamos, pero que jamás pensamos que íbamos a tener.



2. Menomena - Mines
[Barsuk]

Hay algo en la música de Menomena, en la originalidad y emocionalidad de todo lo que hacen que es poco común en una banda de indie rock, que es casi cinemático.
Mines es probablemente el disco más triste de todo el año, con una tristeza tratada de manera tan inusual, porque esto no es The National y su “Fake Empire” en donde todo desde la voz del cantante hasta las progresiones del piano permiten desarrollar la música más triste del mundo, Menomena más bien tratan la tristeza con mucha acción, inquietud, sorpresa. Ellos también pueden hacer la música más triste del mundo, es cuestión de escuchar los primeros minutos de Mines, para descubrir la guitarra más triste imaginable, o ese piano lacrimoso al inicio de “Tithe” con luego la repetición del verso “And nothing sounds appealing” que guía el resto de la canción. Pero al mismo tiempo hay tantos detalles en la música de Menomena que logran distraer de ésa tristeza recurrente, como la tan inventiva instrumentación, la estructura poco convencional de las canciones con sus breaks salidos de la nada, o el hecho de que Danny Seim es de los bateristas más creativos del indie rock y puede por sí solo llevar una canción a lugares inesperados.
Mines recuerda mucho a Inception, no sólo porque la salida de ambos coincidió, pero por como Inception es también al fin y al cabo una historia muy triste sobre la pérdida del amor, la impotencia, el arrepentimiento y la imposibilidad de satisfacer nuestros deseos, y al mismo tiempo también es tratada de la manera menos convencional que se pudiera imaginar en la forma de un sci-fi thriller, elegantemente desarrollado desde el punto de vista narrativo, así como estético.
Es como si cada canción de Mines fuese el recuerdo un paisaje concebido por Cobb y su esposa: impresionante, sorprendente, inusual pero inevitablemente triste.



1. Joanna Newsom - Have One On Me
[Drag City]


Para un blog que se contenta con que la mayoría de los discos en su Top 10 del año tengan canciones con buenos hooks o buenos riffs o buenos beats o una que otra frase graciosa, escoger Have One On Me como el mejor disco del año, es como poner un rascacielos en medio de casas de dos pisos. Estamos hablando de un disco triple, con canciones que por lo general duran más de 7 minutos y cuyas letras llenan cuatro páginas de un libro del tamaño de la caja del vinilo.
También es de lejos, el disco menos accesible que haya sacado Joanna Newsom. The Milk-Eyed Mender era incluso radiable si no fuera por la entonces voz de chillona de Newsom, e Ys si bien ya llevaba hacia otra dirección con progresiones mucho más complejas e inesperadas en las canciones así como el desarrollo de interminables historias poéticas en cada canción, su duración no superaba la hora. Ambos discos se podían escuchar sin problemas en una sentada.
Have One On Me es casi un reto el poder escucharlo entero sin poder distraerse o querer pasar a otra cosa, o simplemente el tener el tiempo para hacerlo. No porque sea aburrido, pero porque es un disco que reta al oyente en muchos aspectos y debe ser innumerable la cantidad de gente que desecha el disco después de escucharlo una vez o con solo el hecho de ver que escucharlo toma más de dos horas.
Pero también es donde está toda la belleza de éste disco. Nadie más está haciendo canciones como éstas, y menos en tres discos a la vez. Y todo absolutamente todo hasta la portada con Joanna Newsom como una especie de reina del siglo XVIII rodeada de objetos preciosos, expresa y respira un exceso y una pasión que hace que las 18 canciones sean irresisitibles en todo aspecto. El tratamiento melódico en cada una de ellas, como es capaz de entrelazar melodías cada una mejor que la siguiente, con las letras siendo casi sin interés y más una contribución al desarrollo de la infinidad de hermosas melodías que aparecen en la totalidad del álbum.
No sé cuantas veces voy a volver a escuchar Have One On Me de principio a fin, las veces que lo haga probablemente sean ocasiones especiales. Pero probablemente serán muchas las veces en que me consumiré en alguno de los tres discos o alguna canción en particular, y continuaré apreciando toda la soledad y unicidad que tiene ésta masiva creación artística.



- Pierre Lestruhaut

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